Si cotizaste por primera vez al IMSS antes del 1 de julio de 1997, perteneces a la generación que puede pensionarse bajo la Ley 73, y tienes acceso a una de las estrategias más potentes del sistema: la Continuación Voluntaria al Régimen Obligatorio, conocida como Modalidad 40.

¿Qué es la Modalidad 40?

Es un esquema que te permite seguir cotizando al IMSS de forma voluntaria después de haber causado baja de un empleo formal, pagando tú mismo las cuotas. Su poder está en que la pensión de Ley 73 se calcula con el salario promedio de las últimas 250 semanas (≈ 5 años) de cotización: si durante ese tramo cotizas con un salario alto, tu pensión sube de forma proporcional.

Requisitos para inscribirte

  • Ser trabajador de Ley 73 (cotizaste antes del 1 de julio de 1997).
  • Tener al menos 52 semanas cotizadas en los últimos cinco años previos a la baja.
  • Inscribirte dentro de los cinco años siguientes a tu baja del régimen obligatorio.

La cuota que pagas en Modalidad 40 es un porcentaje del salario que registres, y ese porcentaje ha venido aumentando por la reforma de 2020. Por eso conviene hacer números antes de inscribirte.

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¿Cuánto cuesta y cuánto conviene?

La decisión óptima combina tres variables: el salario con el que decides cotizar (hasta un tope de 25 UMA), cuántos años mantienes la Modalidad 40 y la edad a la que te pensionas. Como las cuotas que pagas son un costo presente y la pensión es un beneficio futuro de por vida, lo correcto es comparar el valor presente de ambos flujos. En muchos casos, registrar un salario alto durante los años finales devuelve la inversión en pocos años de pensión; en otros, el costo de cuotas crecientes reduce el atractivo.

Punto clave actuarial

No se trata solo de "subir el salario al máximo". Se trata de encontrar el salario y el número de años que maximizan tu pensión neta después de descontar lo que pagarás en cuotas. Un análisis individual evita pagar de más.

Estrategia escalonada

Una táctica habitual es ahorrar e invertir durante los años previos y, en el tramo final (los últimos años antes de pensionarte), inscribirte en Modalidad 40 con el salario que tu análisis indique como óptimo. Así concentras el costo en el periodo que realmente impacta el promedio de las 250 semanas.

¿A quién NO le conviene?

La Modalidad 40 aplica solo a Ley 73. Si eres Ley 97, tu pensión depende del saldo de tu Afore, no del salario promedio, por lo que esta vía no te sirve; en tu caso la palanca son las aportaciones voluntarias. Tampoco conviene si no tienes la liquidez para sostener las cuotas, o si tu horizonte de vida esperada hace que el costo supere el beneficio.

Conclusión

Bien usada, la Modalidad 40 puede multiplicar la pensión de un trabajador de Ley 73. Mal usada — con un salario o un plazo equivocados — puede convertirse en un gasto innecesario. La diferencia está en hacer el cálculo antes de inscribirte.

Aviso

Contenido educativo. Verifica cuotas y requisitos vigentes en el IMSS antes de inscribirte.